La firmeza es el factor que más afecta a si te despiertas descansado o con la espalda quejándose. Y es donde más confusión hay porque cada marca usa su propia escala. Aquí va la guía objetiva.
La escala universal (1-5)
La industria del descanso usa una escala 1 (muy suave) a 5 (muy firme), pero cada marca la calibra distinto. Un “3 medio” de Pikolin no es igual que un “3 medio” de Emma. Para evitar líos, mira siempre la densidad del material en la ficha técnica: es lo objetivo.
Tabla orientativa
| Peso | Boca arriba | De lado | Boca abajo |
|---|---|---|---|
| < 60 kg | Media (3) | Media-baja (2-3) | Media-alta (4) |
| 60-90 kg | Media-alta (3-4) | Media (3) | Alta (4-5) |
| > 90 kg | Alta (4-5) | Media-alta (3-4) | Muy alta (5) |
Test sencillo: ¿es firme suficiente?
Túmbate boca arriba. Mete la mano debajo de la zona lumbar. Si entra fácilmente y queda hueco, el colchón es demasiado duro (no apoya bien la zona inferior de la columna). Si no entra ni apretando, está bien firme. Si entra pero te cuesta sacarla, perfecto.
Pareja con pesos muy distintos
Si tu pareja y tú tenéis más de 25 kg de diferencia, los colchones de firmeza única no funcionan: para uno será blando, para el otro duro. Soluciones:
- Colchón de doble cara con firmezas distintas (Pikolin DualPik, por ejemplo): cada lado adaptado.
- Dos colchones individuales de 90×190 sobre el mismo somier de 180. Cada uno elige el suyo. Compatible con canapé compartido.
- Colchón con núcleo de muelles ensacados de zonas (5-7 zonas): da diferente firmeza por área del cuerpo, ayuda mucho sin separar.